¿Emprender o no emprender?

Nuestra historia con Love & Roll y por qué sí debes lanzarte a por tu sueño. 

Han pasado ya 9 años desde que en 2015 decidimos abrir las puertas de Love & Roll. Y sí, ¡vaya aventura ha sido! Si estás aquí leyendo esto, puede que te estés planteando emprender, dejarlo todo por ese proyecto que te ronda la cabeza o quizás, simplemente, te interese conocer cómo empezamos nosotros. Sea cual sea tu caso, sigue leyendo, porque te vamos a contar nuestra historia y, con un poco de suerte, inspirarte para que tú también te lances.


Ese momento en el que decides jugártelo todo por lo que amas 

¿Alguna vez te has preguntado qué harías si no tuvieras miedo? Si te atrevieras a seguir ese sueño que llevas años dándole vueltas. Quizás ya lo has pensado: una tienda, un café, una marca de ropa, lo que sea… Pero, ¡ay! Aparece el miedo. 

Nosotras también lo sentimos. Love & Roll nació en plena crisis, en 2015, cuando parecía que todo estaba en contra. Pero la verdad es que no hay momento perfecto para lanzarse; hay que crear ese momento.


¿Qué te frena? El miedo es normal, ¡pero no debe ser un ancla! ⚓

Sabemos lo que estás pensando: "Es arriesgado, me puedo endeudar, no tendré tiempo, ¿y si no funciona?". Todas esas dudas son normales. Las tuvimos. Y sí, a veces la cosa se tuerce, los problemas llegan en todas las formas y colores. Pero de eso también se aprende, y cada obstáculo que superas te hace más fuerte.

Te compartimos nuestros miedos y cómo los vencimos, porque si pudimos nosotras, tú también puedes:

  • Miedo al qué dirán: La vida es tuya, ¡vívela a tu manera! Lo que importa es lo que tú quieres, no lo que los demás piensen.
  • Miedo a perder dinero: El dinero es solo una herramienta. Se recupera. Lo importante es lo que ganas en experiencia.
  • Miedo a perder tiempo: Esto sí es más valioso, pero si haces lo que amas, cada segundo invertido vale la pena.

La historia de Love & Roll: Cómo pasamos de soñar a hacer realidad nuestra tienda

Love & Roll nació de una pasión: la moda y las tendencias. Después de años trabajando en el sector, decidimos dar el salto. Pasamos de un trabajo estable a un proyecto que no sabíamos si funcionaría en un mundo lleno de competencia. ¿La clave? Dar el paso.

Cuando empezamos, no teníamos ni idea de márgenes, proveedores ni cuentas. Todo era nuevo. Nos volvimos locas buscando desde decoración, iluminación, hasta las perchas y maniquíes. Transformamos un local en obra en un espacio acogedor con recursos limitados, pero con mucho corazón.


¿Cómo seguimos adelante y crecemos? 

En estos años, Love & Roll ha seguido creciendo paso a paso. Nos mantuvimos al día con las tendencias, aprendimos a leer el mercado y apostamos por renovarnos constantemente. También nos adentramos en nuevas formas de conectar con vosotras: las redes sociales, eventos locales y, por supuesto, la tienda online.

¿Y sabes qué? No se trata solo de vender ropa, se trata de crear una comunidad. Hemos aprendido que lo importante no es solo tener un producto, sino cómo lo comunicas y cómo conectas con las personas que confían en tu marca.


¿Te animas a lanzarte a por tu sueño? 

Si algo hemos aprendido en estos años es que no debes pensar demasiado en los "peros". No nos malinterpretes, no estamos diciendo que vayas a lo loco, pero lánzate. Haz un plan, sé consciente de los riesgos, y luego… ¡hazlo! Seguir tus sueños no es fácil, pero las recompensas valen la pena.

Sí, puede salir mal. Pero también puede salir increíblemente bien. Y, si algo te frena, recuerda: los problemas se superan, los momentos de bajón se pasan, y al final del día, lo que importa es que has sido valiente y lo has intentado.


Nuestro consejo más sincero: No lo pienses demasiado, ¡lánzate! 

Si Love & Roll ha llegado hasta aquí, ¡tú también puedes llegar lejos con tu proyecto! Claro que habrá momentos difíciles, obstáculos y días en los que te preguntarás por qué lo estás haciendo. Pero esos son los días que, al superarlos, te harán más fuerte y orgulloso/a de lo que has conseguido.

Y cuando las cosas se pongan duras, recuerda desconectar un poco, tómate una pausa, disfruta del camino, porque lo mejor de emprender es que te sientes vivo/a y conectado/a con lo que de verdad te apasiona.